FAR, de WAYNE McGREGOR / RANDOM DANCE

CRÍTICA

Hipnótica. Es la palabra para definir esta coreografía del británico Wayne McGregor. La conjunción entre la iluminación del panel omnipresente y en continuo cambio, la música (mayormente paisajes sonoros herederos del foley art con graves continuos) y los movimientos aleatorios de los bailarines hacen entrar en un mundo del que no se puede salir hasta que sube ese panel desapareciendo y baja el telón.

Far además condensa en poco más de una hora un objetivo tan ambicioso como narrar la historia de la humanidad (o de una humanidad), sin apenas elementos pero con bloques meridianamente claros a la comprensión. Un espectáculo no narrativo que a la vez lo es, transmitiendo un continuum de sensaciones para sumergirnos en esta evolución coreográfica.

Se sale de este espectáculo con la sensación de haber vivido una experiencia (algo abotargado tal vez, también hay que decirlo) (desde luego la iluminación del panel no es apta para epilépticos). Una intensa hora y diez minutos de sensaciones y danza. Desde luego muy apropiado el nombre de la compañía, ya que el curioso estilo de danza contemporánea que se escenifica parece completamente aleatorio (cuando no lo es en absoluto), sólo uniéndose en coreografía grupal en un par de ocasiones los diez bailarines sobre las tablas.  La mayor parte del tiempo están presentes todos pero parece que independientes los unos de los otros. O bailan por parejas, como en el primer número de Adán y Eva con las cuatro portadoras del fuego en las esquinas (y el nacimiento de la luz a través de panel) o el bellísimo número a dos final. Nos encontramos ante un espectáculo que parece lejano, como de otro mundo, y a la vez extraordinariamente terrenal.

Foto: Ravi Deepres

FICHA TÉCNICO-ARTÍSTICA

Dirección artística y coreografía: Wayne McGregor

Bailarines, intérpretes: Catarina Carvalho, Benjamin Ord, Davide Di Pretoro, Michael-John Harper, Paolo Man-

giola, Daniela Neugebauer, Anna Nowak, Fukiko Takase, Alexander Whitley, Jessica

Wright

Ensayos: Odette Hughes

Escenografía: rAndom International

Vestuario: Moritz Junge

Iluminación: Lucy Carter

Técnica: Christopher Charles, Colin Everitt, Michael Smith

Música original: Ben Frost

Fotografía: Ravi Deepres

Patrocinios, subvenciones,

colaboraciones

FAR es una coproducción de Sadler’s Wells, Londres, (Reino Unido) y de Peak Per-

formances @ Montclair State University, Montclair, (EEUU). Y ha sido posible en parte

gracias a la ayuda de the Association of Performing Arts Presenters Creative Campus

Innovations Grant Program, creada por the Doris Duke Charitable Foundation.

FAR es co-comisionado por Maison de la Danse, Lyon, (Francia); Fondazione I Tea-

tri, Reggio Emilia, (Italia); Belgrade Dance Festival, Belgrade, (Serbia); Belfast Festival,

Belfast, (Reino Unido); Brighton Dome and Festival Ltd, Brighton, (Reino Unido); Laban

Theatre, London, (Reino Unido) and DanceEast, Ipswich, (Reino Unido).

Wayne McGregor | Random Dance recibe el apoyo del Arts Council England, y es com-

pañía residente del Sadler’s Wells, Londres y compañía asociada de DanceEast, Suffolk.

Wayne McGregor CBE es Coreógrafo Residente del Royal Ballet, Covent Garden.

El desarrollo de la puesta en escena de FAR – por Random International – y el Choreo-

graphic Thinking Tools utilizado durante la creación, han sido desarrollados durante la

residencia de la compañía en el Experimental Media and Performing Arts Center, Troy,

de Nueva York (EEUU).

The Choreographic Language Agent ha sido desarrollado con el apoyo de Portland

Green Cultural Projects. Todas las actividades de R-Research han sido apoyadas por la

Coventry University.

Gracias a The Quercus Trust por su constante apoyo.

Con la colaboración de British Council

Estreno en España

Duración: 1 hora (sin intermedio)

Género: Danza contemporánea

País: Reino Unido

http://www.randomdance.org

Twitter:  @WayneMcGregor

Facebook:  Wayne McGregor | Random

Dance

SALA ROJA TEATROS DEL CANAL. MADRID EN DANZA

FECHA DE LA REPRESENTACIÓN A LA QUE ALUDE LA CRÍTICA:

15/11/2011

NEW WORK by ÉDOUARD LOCK, LA LA LA HUMAN STEPS


© Sole Travagli/ Marco Caselli Nirmal

CRÍTICA

Hay algo extremadamente atrayente en este trabajo coreográfico. Hay una técnica demencial. Un ritmo frenético. Un movimiento imposible. Es inevitable no quedarse con la boca abierta al comienzo del espectáculo. La rapidez de los bailarines hace que todo parezca una proyección acelerada. Tal vez es el trabajo coreográfico más perfecto que he tenido posibilidad de presenciar. Pero es demasiado cerebral. No emociona. No transmite. A pesar de basarse en dos óperas románticas como Orfeo y Eurídice y Dido y Eneas (pasadas por el tamiz musical de compositor Gavin Bryars).

De todas formas está bastante claro que no es el objetivo de Lock el emocionar sino el desarrollar su capacidad técnico-coreográfica. Y desde luego es increíble. Como increíble es la capacidad de esos bailarines de La la la Human Steps para poder elaborar esos movimientos. Simplemente brutal. Lo malo es que a la tercera vez que repiten lo mismo se acaba desconectando al no tener nada más que te mantenga apegado al escenario (hablo del espectador medio, desde luego los profesionales de la danza no harán menos que estar con los ojos abiertos como platos a lo largo de todo el espectáculo). Pasa lo mismo a nivel de puesta en escena, con un diseño de iluminación digno de volver epiléptico al más curtido de los técnicos. Todo el espectáculo se basa en focos de luz directa que cambian continuamente sobre el escenario. Un trabajo que funciona como el mecanismo de un reloj, compenetrado con los desplazamientos de los bailarines que se colocan justa y exactamente donde deben (alucinante).

Un cuarteto con piano en escena interpreta la música en directo (bellísima) que acompaña esta danza. E intermitentemente bajan dos pantallas con sendas imágenes, de una bailarina joven y la misma en su vejez a izquierda y derecha, en un paréntesis simbólico dentro del frenesí coreográfico. Es en general un espectáculo sombrío el el que despunta la luminosidad de estas apariciones.

Y desde luego la labor de los bailarines es digna de todas las alabanzas posibles. El trabajo de punta de las bailarinas es impresionante. Los primeros diez o quince minutos no llegan a pisar el suelo de forma normal. No sé cómo luego pueden ni caminar. Las vueltas que da a su partenaire uno de los bailarines no tiene nombre. Sólo hay una palabra para todo ello: increíble. Es bastante curioso porque justo una amiga comentó que era como un cuadro de Velázquez, no emociona pero en cuanto a la técnica no hay duda de que es una obra maestra. Y hay una coreografía de esta compañía dedicada a Velázquez. ¿Casualidad?Desde luego hay una cosa clara, y es que estos Pasos Humanos parecen todo menos de este mundo.

 

 

FICHA TÉCNICO-ARTÍSTICA

NEW WORK BY EDOUARD LOCK, LA LA LA HUMAN STEPS

Estreno en la Comunidad de Madrid

Duración: 1hora y 25 minutos (sin intermedio)

Género: Danza contemporánea

País: Canadá

http://www.lalalahumansteps.com

Dirección artística y coreografía: Édouard Lock

Bailarines, intérpretes: Diego F. Castro, Mi Deng, Talia Evtushenko, Sandra Mühlbauer, Grace-Anne

Powers, Alejandra Salamanca López, Jason Shipley-Holmes, William Lee

Smith, Zofia Tujaka, Márcio Vinícius Paulino Silveira, Kai Zhang

Música: Gavin Bryars (compositor), Blake Hargreaves (compositor) Njo Kong Kie, pianista

y director musical, Jean-Christophe Lizotte, chelo,  Jennifer Thiessen, viola, Ida

Toninato, saxofón

Escenografía: Armand Vaillancourt

Vestuario: Liz Vandal

Iluminación: Édouard Lock

Equipo de filmación (director de 

fotografía, vídeos adicionales, montaje, asistente montaje,

montaje del vídeo de apertura, 

actrices): André Turpin, Jean Ranger, Édouard Lock, Claude Lemay, Pascal Barnes, Sandra

Mühlbauer (actriz – primer vídeo), Zofia Tujaka (actriz – segundo vídeo), Diana

Vishneva (actriz – tercer vídeo, retrato), Sandra Mühlbauer (tercer vídeo – danza)

Director técnico /Jefe de

maquinaria: Marc-André Leclerc

Electricidad: Sébastien Boulanger

Técnico de iluminación: Isabelle Garceau

Director proyeccionista: Steve Montambault

Sonido: Martin Deblois

Cañón de luz: Patrice Villeneuve

Tour Manager/Regidor: Jean Hugues Rochette

Director ejecutivo: Peter McFarlane

Manager en España: Ysarca Art Promotions, Pilar de Yzaguirre

Fotografía: Deen van Meer

Patrocinios, subvenciones,

colaboraciones:

Amsterdam Music Theatre (Amsterdam), the deSingel International Arts Campus

(Amberes), the Hellerau – European Center for the Arts (Dresden), the ImPulsTanz –

Vienna International Dance Festival (Viena), the National Arts Center (Ottawa),

the Sadler’s Wells Theatre (Londres) y el Singapore Arts Festival (Singapur).

La La La Human Steps desea expresar su agradecimiento a:

Conseil des arts et des lettres du Québec, Conseil des Arts du Canada, Conseil

des arts de Montréal

SALA ROJA TEATROS DEL CANAL. MADRID EN DANZA

FECHA DE LA REPRESENTACIÓN A LA QUE ALUDE LA CRÍTICA:

19/11/2011

DENIS RAFTER, NOCHE MAGISTRAL SOBRE SHAKESPEARE

 

CRÍTICA

Pasar una noche de teatro con Denis Rafter la verdad es que es una gozada. El actor-director (y ahora escritor) irlandés compartió en la noche del lunes una clase maestra sobre interpretación en torno a Shakespeare. Desde los Enriques o Ricardos variados a Hamlet o la bruja de Macbeth, Rafter expuso sobre las tablas del Español un abanico de registros que les abarcó a todos, acompañado por laúd y flauta en directo si la ocasión lo merecía. La naturalidad de este hombre a la hora de tratar con el público hizo de esta noche una velada muy íntima y agradable. Se nota que disfruta enormemente interpretando, y además sabe transmitir sus conocimientos, pequeñas perlas sobre la forma de acercarse a los diferentes personajes, especialmente apreciables para actores y directores que estuvieran presentes entre el público. Momentos musicales (unas cuantas canciones jalonaron el espectáculo, incluyendo alguna en gaélico) y cómicos (ese sorteo de la coliflor entre el público ante la que amagó recitar el ser o no ser) hicieron emotiva y amena esta velada teatral oficiada por Rafter. Simplemente por cómo recitó uno de los sonetos shakespearianos (cuya recitación, según comentó él mismo, no debe de superar los 55 segundos aunque finalmente lo hiciera en 57) y el cierre con las edades del hombre de “Como gustéis” ya valió la pena acercarse esa noche al Español (y no olvidemos que fue una iniciativa gratuita, lo que la gente agradece de vez en cuando).  El poder disfrutar de Shakespeare en su idioma original es un además un plus, ya que todos los textos fueron interpretados en su idioma original. La tesis principal de Rafter es que no es necesario saber lo que dicen para que nos transmitan sentimientos. La inflexión de la voz, el tono, el ritmo, la melodía…Shakespeare es como el jazz…Simplemente hay que dejarse llevar…

 

FICHA TÉCNICO-ARTÍSTICA

DENIS RAFTER
Noche magistral sobre la interpretación de los textos de Shakespeare
(Con textos en español e inglés. Saltar la frontera de los idiomas: si no entendemos las palabras, sí los sentimientos)

Músicos Josep María Saperas y Manuel Muñoz

Al finalizar se presentó su libro: Hamlet y el actor (en busca del personaje) de Denis Rafter.

III Premio Internacional Artez Blai de investigación sobre las Artes Escénicas.

TEATRO ESPAÑOL DE MADRID

FECHA DE LA REPRESENTACIÓN A LA QUE ALUDE LA CRÍTICA:

21/11/2011

I RIMASTI, de la Compagnia Simona Bucci. MADRID EN DANZA

CRÍTICA

I rimasti, o los que quedaron, es una muestra de danza libremente inspirada en el cuadro de Angelo Morbelli “Il Natale dei rimasti”, que intenta tocar la fibra sensible del público narrando una historia clara en un asilo de pobres en un contexto de guerra cercana. I rimasti destaca, más que por la coreografía o pericia de sus bailarines, por esa intención narrativa y sentimental de Simona Bucci por acercarnos a las sensaciones de estos pobladores del purgatorio en la tierra. En especial, y ya desde el primer momento nos damos cuenta, hay uno de ellos que toma especial cariz, y por el que el espectáculos siente especial predilección, y es ése niño grande con su fardo inseparable (que después sabremos que es un tren de juguete), que defiende contra viento y marea. Un personaje tremendamente conmovedor. La verdad es que cada uno de ellos tiene su lugar perfectamente asignado gracias a sus movimientos y caracterización (la directora en el folleto hace una explicación de la psicología de cada uno de ellos, pero aunque no se leyera se entiende perfectamente cada paso que dan y de dónde vienen). Una pieza sencilla cuya escenografía se basa en los bancos y mesas del albergue, que se van transformando (llegando a ser un simulacro de trincheras en la parte central del espectáculo, la más agresiva y oscura, tratando el conflicto que ha marcado a todos esos hombres de forma traumática). Una banda sonora original de Paki Zennaro muy acorde con la historia, atmosférica y de resonancias graves (tal vez en ocasiones demasiado graves), que lleva a los personajes a través de sus evoluciones emocionales. Después de una presentación de todos los personajes con bailes individuales (a pesar de permanecer todos continuamente en escena, y siempre también con la presencia de Bucci en escena ominosamente vestida de negro) pasamos al grupal en el bloque central de los horrores de la guerra, una especie de flashback común de los bailarines, para acabar en el juego infantil de arrebatarle el juguete al más débil de todos hasta que el juego se transforma en macabro. Paolo, el eterno niño, acaba muriendo apaleado a manos de sus compañeros. Un último y largo movimiento nos muestra al más duro de todos y artífice de la desgracia, Carmelo el ex-militar, arrepentido intentado devolver la vida a su compañero (un baile emotivo pero tal vez excesivamente largo). Il rimasti deja al público con una sensación bastante desoladora difícil de quitarse de encima. Una pieza algo demasiado dramática tal vez, pero emotiva y que sobre todo nos deja esa imagen de ese niño grande corriendo por el comedor, algo sencillo y tremendamente emotivo. Sólo por este detalle tal vez merecería la pena toda la coreografía, una sencilla muestra de danza sentimental.

 

Foto: Gabriele Orlandi

 

 

Cuadro "Il natale dei rimasti", de Angelo Morbelli (1903)

 

 

FICHA TÉCNICO-ARTÍSTICA

I RIMASTI

COMPAGNIA SIMONA BUCCI

Estreno en España

Duración: 1 hora (sin intermedio)

Género: Danza contemporánea

País: Italia http://www.compagniasimonabucci.it

Dirección artística y coreografía: Simona Bucci

Música original: Paki Zennaro

Bailarines, intérpretes: Luca Campanella, Roberto Lori, Carlo Maggiore, Paolo Mereu, Carmelo Scarcella

Escenografía: Simona Bucci

Vestuario: Simona Bucci

Iluminación:Valerio Alfieri – Andrea Margarolo

Sonido: Paki Zennaro

Stage manager: Francesco Margarolo

Fotografía: Cristiano Castaldi

Patrocinios, subvenciones,

colaboraciones:

Co producción: Daniele Cipriani Entertainment, MDA, Civitanova Danza.

Con el apoyo de: Ministero per i Beni e le Attività Culturali- Dip. dello Spettacolo,

Regione Toscana

Con el apoyo del MiBAC Direzione Generale per lo Spettacolo dal Vivo

Con la colaboración del Istituto Italiano di Cultura di Madrid

Madrid

Teatros del Canal – Sala Verde

FECHA DE LA REPRESENTACIÓN A LA QUE ALUDE LA CRÍTICA:

23/11/2011

Foto: Gabriele Orlandi

 

ZARKANA, Cirque du soleil

 

CRÍTICA

Por lo que he ido viendo, antes de nada hay que hacer una aclaración. Y parece que la sensación después de ver este espectáculo es bastante diferente dependiendo de un importante factor. Si se es fan del Circo del Sol, este espectáculo tal vez defraudará. Si es la primera vez que se ve, se saldrá con la boca abierta. Este podría ser el resumen. Yo no había visto ningún espectáculo suyo con anterioridad y tengo que reconocer me ha parecido impresionante. Aunque sí es cierto que no me ha llegado a parecer “mágico”, como se pretende y como parece son los espectáculos anteriores de Cirque du soleil.

Se achaca a este grupo el haberse vendido y la poca correspondencia de querer transmitir las emociones que quieren transmitir en un espacio tan grande como el Madrid Arena. Uno de los principales problemas es la visión del espectáculo, ya que la óptima se encuentra obviamente en el patio de butacas, y fuera de allí va degradándose hasta el extremo de las tribunas laterales, en las que se pierde parte de la acción (cuidado con ese punto). Frontalmente no hay ningún tipo de problema, pero dependiendo de a qué distancia te encuentres puedes acabar viendo el escenario del tamaño de una caja de cerillas y ni siquiera distinguir a los personajes entre sí.

Pero la vedad es que Zarkana es un espectáculo apoteósico con momentos bellísimos, trapecistas, equilibristas, payasos, de todo un poco, con un mago como maestro de ceremonias que supuestamente ha perdido sus poderes y el amor de su vida (algo de lo que te enteras al final del espectáculo, porque antes desde luego no). Pero realmente no es la línea argumental lo importante del espectáculo sino las acrobacias, bastante impresionantes la mayoría. Y lo importante también es la escenografía, desde luego. Un majestuoso decorado fantástico (que bien podría ser un delirio barroco de Tim Burton), es perpetua transformación gracias a las magníficas proyecciones que se utilizan en el espectáculo. Un prodigio de la ingeniería que merece ver. Sólo por eso vale la pena, la verdad.

En cuanto a los números, destacan por encima de  los demás, por un lado en cuanto a belleza plástica y sensibilidad el de los malabares con las banderas (fantástico), la equilibrista sobre el tablón (gran conjunción con la música que le acompaña), y el del contorsionista (que más parece un número de danza, tal vez lo mejor por delicado, con él sólo encima de una blanca plataforma redonda). Y en cuanto a dificultad (aunque todos lo sean), tal vez el último grupo de acróbatas (francamente espectacular) y los del balancín (incluso con sus fallos).

A nivel musical, aunque a veces demasiado exagerada, la banda sonora acompaña bastante bien a los números. He leído que en el Radio City Music Hall se estrenó con las canciones en inglés (lo que ayudaría bastante a entender la historia, la verdad). En Madrid lo presentan en ese amago de esperanto que por lo visto es marca de la casa (yo no lo sabía y al principio creía que era italiano y luego chiquitistaní).

A nivel escenográfico hay dos momentos maravillosos (entre otros muchos, ya he dicho que a nivel visual es simplemente alucinante): el escenario convertido con la tela de araña (muy apropiado para los trapecistas), y la aparición del encantador de serpientes (tremendamente sugerente).

Y hay que decir que las algo más de dos horas que dura se pasan en un suspiro, embebidos en los números que se presentan ante nuestros ojos. En resumen: Impactante, sí. Aunque tal vez no todo lo que se esperaba. De todas formas a mi parecer es un espectáculo que sigue mereciendo la pena. Sobre todo si no se ha visto otro del Circo del sol. Yo lo más semejante que había visto fue un espectáculo circense en New Jersey (The Ringling Bros Fully Charged) (con copyright de The Greatest Show on Earth, que conste) y también en un estadio deportivo, y desde luego este le supera con mucho mucho mucho. Y eso sin tener elefantes.

 

 

FICHA TÉCNICO-ARTÍSTICA

ZARKANA

Written and directed by François Girard; Guy Laliberté and Gilles Ste-Croix, artistic guides; Line Tremblay, director of creation; sets and props by Stéphane Roy; costumes by Alan Hranitelj; music by Nick Littlemore; choreography by Debra Brown and Jean-Jacques Pillet; lighting by Alain Lortie; Raymond St-Jean, image content designer; sound by Steven Dubuc.

MADRID ARENA

 

FECHA DE LA REPRESENTACIÓN A LA QUE ALUDE LA CRÍTICA:

15/11/2011

 

 

PÉLLEAS ET MÉLISANDE, de Claude Debussy, la ópera sutil

Foto: Javier del Real

CRÍTICA

Pelléas et Mélisande es sin duda una ópera para Robert Wilson. El director americano encuentra en la música de Debussy la alianza perfecta para exponer sus rasgos más característicos de un estilo particular de entender el hecho teatral y que no gusta a todo el mundo. Pero hay que decir que en esta ocasión fondo y forma está ligados para representar una de las óperas más sutiles y delicadas del repertorio internacional. Basada en la historia de Maurice Maeterlinck, la única ópera de Claude Debussy (estrenada polémicamente en 1902) narra la historia del triángulo amoroso entre Golaud, su hermano Pelléas y la mujer del primero, Mélisande. Una historia que recuerda a la tragedia Tristán e Isolda.

La sutileza de la partitura, su delicada poesía se ve reflejada sobre el escenario en una cristalina puesta en escena basada en la iluminación de fríos colores (con predominancia del azul), tomando como eje central de luminancia el fondo de la escena, contra el que se juega con claroscuros y silueteados. Unos paneles móviles juegan también en escena deslizándose fantasmalmente de un lado a otro del escenario en diversos momentos. Y dos telones independientes, uno horizontal y otro vertical consiguen un acertado y original efecto sobre el espectador. Como siempre en el teatro de Wilson, heredero de la teórica japonesa, la danza butoh y el teatro kabuki, los personajes aparecen estilizadamente vestidos y con la cara pintada de blanco, basándose su trabajo corporal en la composición de cuadros estáticos con lentos movimientos para pasar de uno a otro. Sin mirarse en ningún momento los intérpretes, a la propuesta de Wilson, eminentemente estética y algo anclada en sus propias convicciones, tal vez se le podría achacar una evidente falta de emoción, pero por otra parte se ve sustituida por ese halo poético y onírico tan apropiado para esta pieza. Magníficos momentos escenográficamente hablando, como ese círculo luminoso proyectado en el suelo del escenario, como el anillo que Golaud y Pélleas están buscando y alrededor del que giran parando brusca e intermitentemente introduciendo las manos en el, cómo retándose. O ese pilar con escalones sobre el que se asoma Mélisande con su cabello y vestido derramándose como a si fuera su ventana. O ese final con una delicadísima gasa que comienza sutilmente a ondear al viento, marco en el que Mélisande se levanta de su lecho de muerte acogiendo extáticamente aquello que espera con los brazos abiertos de par en par. Detalles de sutileza extrema que son los únicos elementos que Wilson decide colocar sobre el escenario, pero cobrando increíble importancia simbólica todos ellos.

Si bien la primera parte se hace algo más morosa (ya que además los actos para mi gusto narrativamente son demasiado independientes y no llegas a entender muy bien las motivaciones de los personajes para con ciertas actitudes, ni siquiera por qué Mélisande se enamora del hermano de su marido, aunque bien es cierto que la sutileza y el simbolismo son partes fundamentales de este espectáculo, por lo cual cada cual tiene que poner de su parte para completar el cuadro), una vez que se entra en harina el espectáculo toma fuerza (emocional, me refiero) y gana enteros. La dirección de Sylvain Cambreling (unánimemente aplaudida en el “San Francisco de Asís” de la temporada pasada) ha sido también aplaudida en esta ópera, aunque no tan fervientemente. Y el elenco, para mí, es uno de los más compactos vistos últimamente sobre el escenario del Real. La que fuera el indescriptible ángel de ese San Francisco de Asís, la soprano Camilla Tilling, hace una demostración de sutileza y delicadeza maravillosas. El Pélleas de Yann Beuron como contrapartida es algo más flojo aunque se defiende bien. Laurent Naouri es un magnífico y sólido Golaud, también emocionante a nivel actoral. Y el barítono Franz-Josef Selig demuestra con su Arkel cómo ganarse a todo un teatro. No es ésta una ópera de grandes coros ni arias, sino de delicados senderos por los que transitan la música y los intérpretes, y nosotros con ellos. Una ópera la vez luminosa y clara, pero melancólica y llena de sutiles meandros en los que hay que permitir sumergirse. Una muestra de una ópera poco común.

FICHA TÉCNICO-ARTÍSTICA

PÉLLEAS ET MÉLISANDE, de Claude Debussy

Drama lírico en cinco actos Libreto de Maurice Maeterlinck Edición musical de Durand S.A. Editions musicales (París). Editores y propietarios. Nueva producción procedente de la Ópera national de Paris y del Festival de Salzburgo

Director musical: Sylvain Cambreling/ Till Drömann (noviembre 16)

Director de escena, escenógrafo e iluminador: Robert Wilson

Codirector de escena: Giuseppe Frigeni

Figurinista: Frida Parmeggiani

Director del coro: Andrés Máspero

REPARTO

Pelléas: Yann Beuron
Golaud: Laurent Naouri
Arkel: Franz-Josef Selig
Yniold: Leopold Lampelsdorfer/ Seraphin Kellner
Un doctor: Jean-Luc Ballestra
Mélisande: Camilla Tilling
Geneviève: Hilary Summers
Un pastor: Tomeu Bibiloni

Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real (Coro Intermezzo y Orquesta Sinfónica de Madrid)

FECHA DE LA REPRESENTACIÓN A LA QUE ALUDE LA CRÍTICA:

11/11/2011

EL NACIONAL de Els Joglars, una ceremonia de amor por el teatro

El Nacional (1993)

 

CRÍTICA

Amor al teatro. Esto es lo que respira esta obra de Els Joglars por cada uno de sus poros. Pocas veces se han visto una obra tan crítica con el mundo artístico y a la vez que demuestre tanto amor por su concepto. Un espectáculo hecho por y para gente que ama este mundo.

Don José, antiguo acomodador del que fuera el Teatro Nacional de Ópera (trasunto del Teatro Real), decide representar la ópera Rigoletto con un grupo de indigentes y la limpiadora que queda en el recinto, a cambio de dejarles vivir el el sancta sanctorum de la música. Los delirantes personajes toman el escenario y poco a poco comienzan a cogerle gustillo al tema, tanto para lo bueno como para lo malo, empezando a tener ínfulas como el resto de la gente que tanto odia Don José. Porque la verdad es que esta sátira está repleta de joyas, frases apuntadas contra el mundo artístico seudo intelectual, los organismos públicos, las subvenciones, los personajillos sedientos de poder, las producciones mastodónticas y todo aquello que estaba llevando a la ruina al mundo del espectáculo en 1993 cuando se estrenó esta obra y que sigue vigente (incluso más todavía) en el 2011.

Todos, todos los personajes son memorables y la labor que desempeñan los actores a todos los niveles, caracterización, trabajo corporal y hasta en algún caso vocalmente operístico, como el de la sorprendente soprano Begoña Alberdi  y el tenor que interpreta la jorobado Rigoletto. A todos se les coge cariño, ya que esa picaresca desprende una ternura tremendamente humana.

Boadella y Els Joglars utilizan un escenario único, repleto de velas (falsas unas, verdaderas otras), acogedor y de luz tenue, hace de esta velada un momento íntimo entre esos actores y el espectador (sobre todo si además más de la mitad del teatro Nuevo Alcalá vacío, como sucedió cuando fui a verla, lo que trasmite una sensación de desolación bastante apropiada para meterte en el ambiente de la obra). Es casi una ceremonia. Yo desde luego lo sentí así. Me tocó muy hondo, no sé por qué. Y no sé por qué me pareció tan tremendamente tierna, cuando ante todo es una sátira bastante demoledora con puñaladas lanzadas a diestro y siniestro. Pero a pesar de ese metalenguaje autoreferencial continuo, logró que me introdujera en ese decadente escenario como pocos espectáculos que he visto, disfrutando y sufriendo con esos personajes tan peculiares de Els Joglars.

 

Foto de Nell Becerra

 

FICHA TÉCNICO-ARTÍSTICA

 

Dramaturgia, espacio escénico y dirección: Albert Boadella

 

Actores y personajes:

Jesús Agelet: Paganini (violín)

Begoña Alberdi: Manuela Castadiva (soprano)

Ramon Fontserè: Don Josep

Minnie Marx: Yuta (viola)

Lluís Olivé: Sanidad / Periodista/ Arquitecto

Pilar Sáenz: María

Xavi Sais: Carlos

Enrique Sánchez: Finito (barítono)

Dolors Tuneu: Svetlana

 

Ayudante de dirección:  Dolors Tuneu 

Asistente a la dirección: Martina Cabanas

Escenografía: Juan Sanz y M. Ángel Coso

Vestuario: Dolors Caminal

Diseño de iluminación: Bernat Jansà

Diseño de Sonido: Jordi Costa y Estudio Oído

Atrezzo: Jesús Agelet

Iluminación: Fer Lázaro

Coordinación técnica: Jordi Costa

Colab. musicales: JORCAM y  Juanjo Colomer

Clases de canto: Jordi Casanova

Fotografía: David Ruano

Diseño gráfico: Francisco Marcó

Coordinación giras y prensa: Alba Espinasa

Producción ejecutiva: Marcos Amat

 

FECHA DE LA REPRESENTACIÓN A LA QUE ALUDE LA CRÍTICA:

08/11/2011